Rincón de Matemáticas y Ciencias

martes, 17 de marzo de 2015

Conflictos y buen comportamiento en el aula

Para Grasa (1987), el conflicto supone la pugna entre personas o grupos interdependientes que tienen objetivos incompatibles, o al menos percepciones incompatibles. Desde una perspectiva ética, el conflicto podría definirse como una situación de enfrentamiento provocada por una contraposición de intereses, ya sea real o aparente, en relación con un mismo asunto, pudiendo llegar a producir verdadera angustia en las personas cuando no se vislumbra una salida satisfactoria y el asunto es importante para ellas (Cortina, 1997)

En mi opinión, en numerosas ocasiones los niños se pelean porque aún no conocen otra forma de solucionar los conflictos por esto utilizan la violencia verbal o física, por esto es importante y necesario mantener una buena relación con el alumno así como con los padres, además de transmitir a los niños alegría, humor, relajación... ya que esto ayudará a una eficaz gestión de la clase. Ante todo un profesor debe tener buen humor y ser capaz de reírse de sí mismo, así el aula será alegre y los niños disfrutarán.
En el aula surgen con frecuencia situaciones entre los compañeros que derivan en agresiones verbales (insultos) y en algunas ocasiones físicas (empujones y peleas). Estos conflictos pueden deberse al uso del material o juguetes, quitarse el sitio, el lugar en la fila, o el desacuerdo en un juego o actividad. Los maestros y los padres deben ser un buen modelo a seguir, escuchar a los niños, enseñar a que tengan en cuentan los sentimientos de los otros y se pongan en su lugar...

Fuente: http://www.cometelasopa.com/debemos-mediar-en-las-peleas-de-ninos/


Los agentes externos también juegan un papel importante:
-La familia: es el primer agente de socialización de los niños, por esto es fundamental para su desarrollo.
-El entorno social: influye tanto el nivel socio-económico con el nivel cultural de la zona, por lo tanto hay que tener en cuenta el tipo de de familia a la que pertenecen.
-Los medios: es importante tener en cuenta los medios a los que tienen acceso los niños y niñas. 

CONFLICTOS Y RESOLUCIÓN EN MI AULA 

-No atienden a las explicaciones: La maestra pide por favor silencio y si estos no les hacen caso, ella queda callada par así llamar la atención de los niños y que bajen el volumen.
-Peleas e insultos: Cuando se pelean o insultan, hablamos con ellos diciéndoles que todos somos amigos y que no debemos pegar ni insultar. Al decirle esto y estar más calmados le decimos que se pidan perdón y se den un beso y un abrazo.
-Levantarse sin permiso: La maestra les dirige de nuevo a su sitio recordándoles que una de las normas del clase es pedir permiso y permanecer bien sentados.
-Absentismo escolar: Este problema da origen a un desfase escolar importante y a una desmotivación para aprender teniendo en cuenta que el asistir a clase es necesario para seguir un ritmo de aprendizaje que aún no tienen adquirido ya que esto servirá para socializarse y sentirse más motivados. 

El respaldo afectivo unido a la puesta de límites, se convierte en dos elementos fundamentales para el desarrollo personal y social del menor. Los menores, al igual que la mayoría de las personas, necesitan un respaldo afectivo para madurar y sobre todo para modificar. De esta manera, el afecto y la puesta de límites se revelan como dos elementos fundamentales en el trabajo, con los menores en general y con éstos en particular.
En mi opinión, es necesario establecer tanto en el aula como en casa una serie de normas básicas para que así los niños sean conscientes de la realidad.


Fuente: Elaboración propia

Fuente: Elaboración propia
 
Fuente: Elaboración propia

A continuación adjunto un enlace que encontré en la web sobre como deben ser las normas que les ponemos a los niños.http://www.crecerfeliz.es/Ninos/Desarrollo-y-aprendizaje/Supernanny-sus-claves-para-educar/Como-deben-ser-las-normas-que-ponemos-a-los-hijos

"No es legitimo asociar conflicto con violencia, porque mientras el conflicto responde a situaciones cotidianas de la vida social y escolar, en la que se dan enfrentamientos de intereses, discusión y necesidad de abordar el problema, la violencia es una de las maneras de enfrentarse a esa situación" (Etxeberría, Esteve y Jordán, 2001, 82).

BIBLIOGRAFÍA:

Grasa, R. (1987). Vivir el conflicto. Cuadernos de Pedagogía, 1987, nº 150, práxis, Barcelona.

lunes, 16 de marzo de 2015

En esta semana...

Puesto que estamos trabajando el proyecto "El resfriado", esta semana hemos elaborado "El taller de zumo de naranja". Con anterioridad la seño había pedido a los padres que trajesen al colegio dos naranjas por alumno y un exprimidor. 
Algunos de los padres han acudido a clase para ayudarnos en el taller. Los alumnos situados en sus equipos han exprimido sus naranjas y para a continuación, todos juntos bebernos el zumo. A través de este taller, los alumnos han aprendido que el zumo tiene vitaminas y nos ayuda cuando estamos resfriados y a prevenir nuestro resfriado. Además han conocido el concepto de mitad, colores, sabores, olores y los utensilios que se utilizan. 
¡Los alumnos y las seños nos hemos disfrazado de cocineros con nuestro propio gorrito fabricado con papel de periódico! 

Fuente: Elaboración propia

Durante esta semana he observado que la autonomía personal es uno de los aspectos más trabajados por la maestra. Al llegar a clase, todos los niños colocan sus mochilas en una cesta junto a la de los demás compañeros y los abrigos en su correspondiente percha. Por otro lado, se establece un espacio propio para colocar sus material escolar y así, que cada uno pueda alcanzarlo cuando sea necesario haciéndose responsable de él, por lo tanto, a la hora de realizar los trabajos, cada niño se levanta y va hacia su casillero para coger sus libros, así como los lápices y las ceras de colores colocadas en la estantería. Además, a la hora de trabajar la psicomotricidad, la maestra también aprovecha para trabajar la autonomía realizando el ejercicio de abrocharse y desabrocharse el baby consiguiendo resultados eficaces. Por último, al finalizar el día ellos mismos se encargan de ponerse sus abrigos. En mi opinión, esto ayuda a los niños en su día a día ya que es necesario que ellos mismos sean capaces de solucionar los retos que se le pongan por delante y que se den cuenta que aún con tres años pueden realizar algunos actos o acciones que llevan a cabo los mayores.