LA MUERTE
A lo largo de la vida, tarde o temprano, todas las personas deben afrontar el proceso de duelo. El duelo es una reacción natural ante la pérdida de una persona, objeto o evento significativo. La muerte de los seres queridos provoca una reacción de dolor o ausencia, habitual tras la muerte de un ser querido y debe entenderse como algo normal y no intentar ocultar ese sentimiento.
La muerte de un familiar es una pérdida que puede poner en riesgo el sentido de seguridad del niño, producir bajo sentimiento escolar, ansiedad, etc. Aunque es cierto, que no todos los niños lo expresan de la misma manera. Esto depende de la edad, las experiencias y circunstancias.
"En este sentido, los niños menores de 3 años no tienen un concepto de muerte debido a las limitaciones en la percepción del tiempo y del espacio. Entre los 3 y los 5 años piensan que la muerte es reversible y, por lo tanto, no se considera algo permanente. A partir de los 6 años y hasta los 9 o 10 años, los niños entienden que la muerte es algo permanente por lo que les llevará a preocuparse por el fallecimiento de sus seres queridos"
¿Cómo podemos ayudar a los niños y niñas en el proceso de duelo?
1) Es importante mantener las rutinas, estar con ellos todo el tiempo posible y darle amor y cuidados, ya que los niños pequeños perciben la muerte como separación y cambio.
2)Darle una explicación sencilla y decirles la verdad de la situación. Es importante que les escuchen y respondan a sus inquietudes.
3) Evitar expresiones que provoquen en el niño más confusión, por ejemplo "se quedó dormido y no despertó".
4) Dejar que los niños expresen sus sentimientos de manera espontánea, mediante el juego o el dibujo.
5) Hacer participe al niño del proceso por el que está pasando la familia, evitando excluirlos de dicha situación por un mal entendido sentimiento de protección. Si se les intentan proteger, se puede evitar que los niños expresen sus sentimientos como el miedo o la tristeza.
6) Los adultos funcionarán como modelos de afrontamiento del duelo.
7) La mayoría de los niños superan el duelo sin grandes complicaciones. Hay que mantener la atención sobre sus necesidades especiales y buscar ayuda profesional si observamos dificultades.
El centro educativo juega un papel importante en el proceso de afrontamiento ya que puede convertirse en una red de apoyo con la que cuenta la familia, debido a que el niño pasa muchas horas al día en la escuela. Es importante que la familia informe de la situación al centro y que soliciten ayuda a los profesores para estar pendientes de los cambios de comportamiento de los niños, que les faciliten la expresión de sus sentimientos y así colaborar para que vayan elaborando el proceso de duelo.
Existen algunos libros que pueden ayudar a los niños en el afrontamiento de la pérdida, entre ellos puedo citar:
Heike Baun (2003). ¿Está la abuelita en el cielo? Cómo tratar la muerte y la tristeza. Barcelona: Oniro.
Huisman-Perrín E. (2003). La muerte explicada a mi hija. Barcelona: Aleph.
BIBLIOGRAFÍA:
Apuntes de otras asignaturas.
DIVERSIDAD CULTURAL
Para Gimeno Sacristán (1999: 12 y 13): “La diversidad alude a la circunstancia de los sujetos de ser distintos y diferentes (…) La diversidad (y también la desigualdad) son manifestaciones normales de los seres humanos, de los hechos sociales, de las culturas (…) La diversidad podrá aparecer más o menos acentuada, pero es tan normal como la vida misma, y hay que acostumbrarse a vivir con ella y a trabar a partir de ella”.
Como maestras de infantil tenemos siempre presente que nuestro objetivo principal a la hora de desempeñar nuestro trabajo, es crear un buen ambiente de trabajo y cooperación en el aula. No hay manera posible de fomentar esto si nuestros alumnos tienen perjuicios los unos con los otros.
En el aula podemos trabajar la diversidad cultural a través de cuentos, videos, juegos, canciones...
BIBLIOGRAFÍA:
Ramos Calderón, J.A. (2012) Cuando se habla de diversidad ¿de qué se habla? Una respuesta desde el sistema educativo. Revista Interamericana de Educación de adultos, 34(1), 80-80


